jueves, 2 de septiembre de 2010

DECLARACIÓN POLÍTCA DEL CABILDO ABIERTO DE LA ZONA CENTRO ESTE


Luego de las elecciones de junio de 2009 empezó a producirse un fenómeno paradojal. Junto a la euforia revanchista de aquellos candidatos y sectores de la restauración conservadora y de sus cómplices del pseudo progresismo porteño, comenzaron a surgir nuevas formas de militancia. A veces de modo inorgánico o no tradicional y otras insertándose en las estructuras del peronismo, o simplemente definiéndose como kirchneristas.

Hartos de las mentiras del monopolio mediático y de sus políticos sindicalizados alrededor de Magnetto, los jóvenes empezaron a hacerse oír, a participar y a desmentir la imagen construida por los medios concentrados que sólo los muestran como descreídos, alcohólicos, delincuentes en potencia.

Ante las iniciativas del Proyecto Nacional, Popular y Transformador que conducen Cristina y Néstor Kirchner, la revalorización del Estado presente siempre a favor de las mayorías en contraposición a esa oposición salvaje, sin propuestas y desesperada por las cámaras y micrófonos adictos, el Pueblo en general y los jóvenes en particular, volvieron a revalorizar la política, se organizan y dicen ¡Presente! en estos tiempos cruciales y definitorios.

Los Peronistas Porteños en el Cabildo Abierto damos testimonio de la inusual y creciente participación de los sub-30, tanto en el primer Cabildo Abierto en Unidos de Pompeya como en los Cabildos Zonales que venimos realizando todos los sábados de agosto. Los aportes, militancia y pasión nos contagian y demuestran que estamos en el camino correcto.

En este marco participativo, es que dejamos expresada nuestra solidaridad y acompañamiento a los jóvenes estudiantes secundarios de la Capital Federal, que con unidad y organización han sabido hacerse cargo de su propio destino en defensa propia y de la escuela pública. Desafiaron las instrucciones policiales de Macri para identificar a los líderes naturales de las tomas y las movilizaciones. Y consiguieron desactivar las listas negras propias del terrorismo de estado de la dictadura cívico-militar, desarticulando la actitud de un jefe de gobierno que se comporta como patroncito de estancia.

Nosotros seguiremos apoyando a quienes defienden la cosa pública, tanto la escuela, como los hospitales y el espacio público, y reivindicando y promoviendo la participación política de todos y cada uno de los ciudadanos.

Es así como concebimos la oportunidad de cerrar la brecha entre el enorme vigor de nuestro proyecto nacional y popular y la escasa representación que hasta ahora existía a nivel local.

Hoy completamos un ciclo de los Cabildos Abiertos que iniciamos hace tres meses con el Cabildo Abierto del Bicentenario en Unidos de Pompeya. En su transcurso hemos recorrido todo el territorio de la Ciudad impulsando la movilización de la militancia en torno a dos ejes centrales: la difusión y el respaldo a las políticas de nuestro Gobierno Nacional y la construcción de una alternativa política al proyecto elitista y reaccionario que hoy gobierna la Ciudad de Buenos Aires. >

Ambos ejes tienen un fuerte denominador común: para afirmar las banderas de la soberanía y la justicia social hay que identificar claramente y derrotar políticamente, a los personeros de las corporaciones monopólicas que construyeron su poder gracias a los gobiernos militares que azotaron la Argentina durante gran parte del Siglo XX y que, mediante la extorsión mediática, pretenden subordinar a los sectores populares para mantener su sistema de dominación.

Como nos enseñaron Evita y Juan Perón: el peronismo es revolucionario o no es peronismo. Nació para transformar la realidad nacional de la década infame y así construyó los 10 años más felices del Siglo XX. Supimos de derrotas, retrocesos y extravíos hasta que de la profundidad de la crisis del 2001, nació un liderazgo que volvió a reafirmar nuestra identidad, sembrando con memoria, justicia y derechos, la recuperación de la autoestima nacional.

Somos una fuerza profundamente democrática, y por eso sabemos distinguir la diferencia que existe entre la defensa de las instituciones y los que en su nombre sólo pretenden defender el estatus quo de un sistema de privilegios. Para nosotros la cita electoral del 2011 no es la discusión solamente de un nuevo turno de gestión, sino el desafío de reafirmar el curso transformador actual o que se despliegue a nivel nacional el retroceso que experimentamos en nuestra propia ciudad.

Promovemos la profundización de los logros alcanzados. Que se consoliden los derechos de todos los pibes y pibas de esta Argentina y en particular los de aquellos que gracias a la Asignación Universal por Hijo no sólo conocen un mayor bienestar sino el derecho a estudiar y a la salud. Que nuestros adultos mayores alcancen, mediante la movilidad jubilatoria otorgada, sus merecidos derechos y no sólo las promesas vanas de quienes flamean quimeras y luego sólo saben expoliarlos. Que las familias argentinas se consoliden, no por los valores que enarbola el oscurantismo ideológico, sino por la plena vigencia del trabajo y el salario dignos como fuertes ordenadores sociales de acceso universal. Que la Argentina sea un país verdaderamente moderno y creativo, donde el arte, la ciencia y la tecnología no sean un hobby de las elites sino un derecho al progreso de todas y todos.

Y queremos que a todos los derechos se acceda en plena vigencia de la libertad, porque es un derecho esencial y porque cuando ésta fue conculcada, siempre fueron los derechos humanos del campo popular los más afectados.

Por todo ello y para iniciar una nueva etapa de nuestro proyecto militante, nos convocamos a seguir cohesionando nuestras fuerzas junto a los sectores populares aliados, constituyendo las mesas del Cabildo Abierto en cada una de las 15 Comunas y reimpulsando el trabajo de las comisiones temáticas, para alcanzar la elaboración de una propuesta programática de gestión para el próximo Gobierno Popular de la Ciudad de Bs As.



¡EN DEFENSA DEL GOBIERNO NACIONAL Y PARA GANAR LA CIUDAD!

¡JUNTO A NESTOR Y CRISTINA!

¡SEGUIMOS TRABAJANDO!




FIRMANTES:

ALBERTO VULCANO, ANDRES LARROQUE, CARLOS BENITEZ, CARLOS TOMADA, CARLOS MONTERO, CLAUDIO HEREDIA, CRISTINA NAVAZO, DANIEL FILMUS, DONATO SPACCAVENTO, ENRIQUE MASLLORENS, FERNANDO SUAREZ, GUILLERMO OLIVERI, HECTOR FERNANDEZ, HILDA STURLESI, JORGE COSCIA, JUAN CABANDIE, JUAN CARLOS DANTE GULLO, JUAN PABLO CUSSA, JUAN PABLO SCHIAVI, KELLY OLMOS, MARCELO ACHILE, QUITO ARAGON, RAUL GARRE, ROBERTO DIGON, TITO YPAS.

AGRUPACIONES CONVOCANTES:

ALUVIÓN MILITANTE, AGRUP. MARQUITOS ZUCKER, COMPAÑEROS, CONFLUENCIA DE MILITANTES PERONISTAS, CORRIENTE NACIONAL MARTIN FIERRO, CORRIENTE NACIONAL Y POPULAR, DEFENSA PERONISTA, DESAFIO BICENTENARIO, FRENTE DE MUJERES 7 DE MAYO, FRENTE DE UNIDAD PERONISTA, GRUPO MAURE, LA CAMPORA, MOVIMIENTO BICENTENARIO, MOVIMIENTO POPULAR SOLIDARIO, MOVIMIENTO EVITA, PERONISMO MILITANTE, PROYECTO JUSTICIALISTA, 26 DE JULIO.

viernes, 27 de agosto de 2010

DISCAPACIDAD - GRUPO MAURE


La ausencia del Estado de la CABA en lo que a atención de la Discapacidad se refiere se acentúa cada vez de manera mas marcada en la actual gestión Macrista. El sector sufre los mismos efectos que la Educación Publica y la Salud Publica.
Si hay un sector donde se requiere de políticas activas por parte del Estado que promuevan la inclusión, la equidad y la justicia social es el sector de la Discapacidad. Pues bien la actual gestión de la ciudad deja en manos del “gerenciamiento social” esa respuesta.
El Peronismo ha significado la promoción de los derechos de los excluidos. La inclusión como horizonte social. Sintetizado magníficamente en: “Donde hay una necesidad hay un derecho”.
El Estado de la CABA debe retomar su rol, perdido por la políticas Neoliberales, he implementar políticas publicas que tengan como objetivo la integración familiar, social, educativa y laboral de las personas con discapacidad a partir de reconocer sus derechos. Propiciar acciones que generen un verdadero cambio cultural en las actitudes individuales y colectivas hacia las personas con discapacidad.
En primera instancia crear un Observatorio Porteño de la Discapacidad como un instrumento de análisis, para la recopilación, sistematización, difusión e intercambio de la información que facilite la toma de decisiones y la evaluación de las actuaciones del sistema. Con el fin de implementar las políticas:
Educativa
• Apoyo y adecuaciones para la Educación Inclusiva
• Promover los Centros de Integración Escolar
• Integración a la Educación Común del niño con discapacidad
• Promover la integración de las Escuelas de Educación Especial con las Escuelas Comunes
Laboral
• Cumplimiento del cupo en el empleo público del 5%
• Empleo con Apoyo. Promoción del empleo en el mercado común.
• Reconversión de los talleres protegidos en centros de producción o micro emprendimientos.
Salud
• Coordinación de los servicios que atienden a la persona con discapacidad promoviendo la rehabilitación con base comunitaria y la inclusión de la persona con discapacidad en el seno de su comunidad.
• Promover los Consejos Comunales para la Inclusión para hacer efectiva la misma desde el Estado junto a Asociaciones de padres y familiares, ONGS e Instituciones que prestan servicios.
• Articular y coordinar los servicios de atención: Centros de Estimulación Temprana, Servicios de Apoyo Domiciliarios, Centros de Rehabilitación, Centros Educativos Terapéuticos, Centros de Día, Hogar. Promoviendo la mayor autonomía de la persona con discapacidad y evitando su institucionalización.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Una mirada sobre el tema de la seguridad en la Ciudad


Artículo escrito por Renato Vannelli

La “inseguridad” es uno de los fenómenos más complejos de nuestra sociedad. A mediados de la década de los ’90 podemos ubicar el momento en que la emergencia de la llamada “crisis de inseguridad” tomó preponderancia como tema de la agenda de demandas ciudadanas, en un contexto político y social ya por todos conocido. Las políticas liberales y de pensamiento único se desarrollaron sobre la base de la más alta concentración de la riqueza de nuestra historia, con consecuencias de empobrecimiento y desempleo masivos.

Este modelo generó una sociedad fragmentada, con sus lazos comunitarios fracturados y sin instituciones intermediarias entre los ciudadanos y los encargados de llevar adelante las políticas públicas, situación que se tradujo en una crisis de legitimidad de la política a fines de 2001.

En el marco de aquella crisis, la ausencia de políticas de seguridad y de política criminal fue pergeñando una sumatoria de medidas efectistas de corto alcance que sólo intentaron operar sobre la “sensación de inseguridad”, valiéndose del recetario más simplista y tradicional: endurecimiento de penas, mayor discrecionalidad de las fuerzas de seguridad, disminución de garantías procesales, aceleramiento para llegar a prisiones preventivas, etc., que delineó, a grandes rasgos, una praxis en materia de seguridad que aumentó el control social selectivo, funcional a los modelos económicos neoliberales de exclusión.

La inseguridad en esos años creció en términos concretos de conflictos y, asimismo, cambió la forma en que dichos conflictos fueron percibidos. La situación en la Ciudad de Buenos Aires presentaba un número significativo de víctimas que se registraban día a día como resultado de los delitos contra la propiedad, en sus distintos grados de violencia contra las personas.

No podemos desconocer que el aprovechamiento oportunista de determinados sectores políticos, cuya intención era mantener encendida la llama del miedo, y un lamentable acompañamiento de los medios masivos de comunicación, generaron una mayor sensación colectiva de alarma y temor a ser víctimas.

Hoy, sin lugar a dudas, podemos afirmar que esta falsa política fracasó.

Dentro de ese panorama, la reciente creación de la Policía Metropolitana (PM) fue respaldada por distintos sectores políticos, pero la impronta y la dinámica que se le dieron en la práctica real en estos dos años da cuenta de un resultado que dista mucho de los fines que impulsaron su nacimiento.

Desde su lanzamiento el año pasado, con la incorporación de efectivos exonerados de la Policía Federal Argentina (PFA), hasta hoy, la PM generó un sinfín de conflictos: cuenta con una cantidad de cesanteados exponencial que demuestra una aberrante política de selección e incorporación de cuadros; se vio comprometida en casos de espionaje a familiares y víctimas de delitos, en represión de protestas y desalojos (tanto de viviendas como de vendedores ambulantes), convirtiéndose así en la mano dura destinada a asegurar las políticas destructoras de lo público, impulsadas por PRO desde la Jefatura de Gobierno porteño.

No se está en contra de que exista una policía local enfocada principalmente en la prevención: un modelo de policía comunitaria capaz de articular relaciones entre los vecinos, de convocar y establecer puentes con otros servicios del Estado en los casos de conflictos que los requieran (asistenciales, sanitarios, de obras públicas, escolares, etc.), una fuerza que funcione como órgano articulador de las agencias estatales que deban intervenir en cada caso, por razón de especialidad.
Sin embargo, con la mera creación de una fuerza policial no alcanza, y mucho menos si se trata de una fuerza policial como la que pretende Macri.

Resulta evidente que apuntar al tema de la seguridad sólo desde las fuerzas represivas y el mayor control excluyente, como lo ha hecho la derecha a lo largo de estos años, no solamente es erróneo, sino que produce mayores efectos de victimización, agravando la problemática.

Por el contrario, en el contexto señalado, el eje de las políticas de seguridad debe estar marcado por una fuerte orientación hacia la prevención, en un marco de profundización de la democracia, mayor inversión en políticas públicas inclusivas, descentralización comunitaria, ampliación en las posibilidades del ejercicio de derechos, construcción de ciudadanía y reconstrucción de lazos sociales a partir de la participación vecinal y comunitaria.

La acción de los vecinos organizados debe promover el desarrollo de estrategias de prevención destinadas a evitar la ocurrencia de los conflictos que afecten a la comuna, ya sea a partir de mejoras urbano-ambientales, así como también encauzando las demandas y los controles de las agencias de seguridad estatales. La participación vecinal de las comunas (todavía sin funcionamiento pleno), adquiere una relevancia fundamental en estos objetivos, dado que desde su organización se pueden reconstruir los lazos solidarios vecinales y, al mismo tiempo, generar una participación directa en las políticas concretas de seguridad en su territorio y en el control de las diversas instituciones públicas encargadas de su ejecución.

Es este camino de participación y compromiso ciudadanos, y la actuación de una fuerza policial democrática orientada a la prevención de conflictos en todo el territorio –y no destinada a formar grupos de espionaje telefónico, de represión de protestas callejeras y de desalojos–, el que nos llevará a una ciudad más segura, inclusiva y habitable para todos los porteños.

*Renato Vannelli, integrante Grupo Maure y de AJuS (Abogados por la Justicia Social).
Publicado en Buenos Aires Económico el 03-08-2010